Ya es oficial: Israel armó a extremistas en Siria para aumentar su control sobre el Golán

El Jerusalem Post publicó brevemente un artículo este mes en el que se afirmaba que el ejército israelí ha admitido “que proporcionó grandes cantidades de efectivo, armas y municiones a los rebeldes sirios en los Altos del Golán”. Digo “brevemente” porque poco después el artículo fue eliminado sumariamente de la página web del periódico, sin que mediara ninguna explicación. Todavía existen online algunas copias del artículo.

A pesar de que el Jerusalem Post y el ejército se han negado a comentar el contenido del artículo, o los motivos por los cuales fue enviado rápidamente de camino al olvido, parece probable que haya sido censurado por las fuerzas armadas.

El ejército israelí ejerce una poderosa influencia sobre los medios de comunicación del país a través de su oficina de censura militar. Los oficiales pueden decidir en virtud del “interés nacional” que cualquier pieza publicada en los medios locales pueda ser censurada sin mucha (o ninguna) explicación. Estos poderes sumarios constituyen, huelga decirlo, otro recordatorio de por qué, a pesar de la propaganda, Israel no es una democracia real.

A aquellos que prestan atención, el artículo no les habría contado nada nuevo. Durante años, Israel ha estado apoyando, financiando y armando a grupos extremistas en los Altos del Golán, un territorio sirio que Israel ha ocupado ilegalmente durante décadas. Esto fue demostrado ya en 2015 a través de informes de la ONU y por parte de periodistas extranjeros que citan a fuentes militares israelíes. Los grupos a los que Israel ha apoyado en aquella zona incluyen a extremistas armados vinculados con Al-Qaeda.

El periodista del Jerusalem Post que escribió el artículo sostenía que se trata de “la primera vez” que el ejército israelí ha admitido haber proporcionado “grandes cantidades de efectivo, armas y municiones a los rebeldes sirios en los Altos del Golán”. Esto no es totalmente correcto, teniendo en cuenta que algunos artículos publicados en febrero proporcionaban ya bastantes detalles sobre la cantidad de grupos rebeldes a los que Israel estaba armando en el Golán; se dijo entonces que se trataba de siete grupos, una cifra que más recientemente aumentó a doce. Además, en declaraciones a medios extranjeros, algunos oficiales admitieron haber ayudado a extremistas en el Golán, aunque trataban de justificarlo con una serie de argumentos.

Sea como fuere, en el artículo eliminado el Jerusalem Postsostenía que el ejército israelí “confirmó que como parte de la operación “Buen Vecino”, Israel ha proporcionado de forma regular armamento ligero y munición a los rebeldes sirios cerca de su frontera,” así como “una cantidad sustancial de efectivo para comprar armas adicionales”.

A pesar de que esto ya había sido reconocido con anterioridad por portavoces del ejército, parece tratarse de la primera vez que lo han confesado tan abiertamente, en una publicación israelí. El hecho de que la censura militar haya ordenado la eliminación del artículo a posteriori parece sugerir que las declaraciones del portavoz habían sido concebidas como un off the record, o como comentarios para proporcionar contexto, no atribuibles. O eso, o el artículo sencillamente generó demasiada publicidad negativa.

La operación “Buen Vecino” hace referencia al término propagandístico israelí para los intentos, a lo largo de los últimos años, de extender su ocupación de gran parte del Golán a una zona “colchón” más amplia en el sur de Siria, a través de la utilización de grupos armados locales.

En cualquier caso, no cabe duda de que Israel ha estado armando a esos grupos en Siria, incluidos aquellos que están aliados con Al-Qaeda o forman parte activa de la organización. La cuestión es ¿por qué esta información sale a la luz ahora? No hace falta ir muy lejos para encontrar la respuesta.

A lo largo del verano, el ejército sirio, con el respaldo de Rusia, reconquistó la zona del control de los grupos armados. Algunos de sus miembros a continuación huyeron a Israel. La nueva zona ocupada por Israel en el sur de Siria parece haber llegado a su fin, con el anuncio de que la así llamada operación “Buen Vecino” queda clausurada.

El intento de crear una zona “colchón” que extendiera la ocupación ilegal de los Altos del Golán hacia el interior de la Siria meridional siempre fue representado por la propaganda israelí como un gesto de “ayuda humanitaria” para tratar a civiles en hospitales. Sin embargo, tal y como he venido señalando durante años, hace tiempo que ha quedado de manifiesto que en realidad Israel estaba ayudando y armando a grupos armados –entre ellos Al-Qaeda-, como parte de su objetivo estratégico oficial en la guerra civil siria: dejar que ambas partes se desangren. Es de celebrar que el intento por parte de Israel de extender su control en el sur de Siria haya fracasado. Las repercusiones de esta cínica estrategia, sin embargo, se harán sentir aún durante años.

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