Siria | Arabia Saudita, el actor que faltaba

Después de los bombardeos norteamericanos a Siria, mucho se ha hablado de la importancia de los Estados Unidos en el contexto internacional pero ha pasado desapercibido la presencia y real importancia de Arabia Saudita, una de las principales impulsoras del wahabismo, una secta cuyo origen es del siglo XVIII y ha sido funcional para la organización de los grupos terroristas financiados por los Estados Unidos.

Ya el año pasado, Donald Trump firmó acuerdos armamentísticos con el rey saudí por un valor de 110.000 millones de dólares a través de un documento titulado “Declaración de una estratégica visión conjunta”, este documento plantea que la venta multimillonaria de armas está destinada a satisfacer las necesidades defensivas saudíes. El acuerdo demuestra la relación directa entre los Estados Unidos y Arabia Saudita, pero no es el único país que se encolumna en la posición de éste país sino que tanto Gran Bretaña como Francia y España se van encolumnado en el mismo lugar, casualmente, los primeros tres países ( Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia) fueron los que bombardearon Siria como represalia al supuesto ataque con armas químicas por parte del gobierno de Al Asad en la ciudad de Duma ( ataque que aún no ha sido probado).

El heredero a la corona saudí, el príncipe Salman, de 32 años, que fue incorporado como ministro de Defensa y logró ser heredero de la corona después de una serie de acusaciones de corrupción de varios funcionarios de su familia, apareció como una figura joven y con ideas bien “modernas” como le gusta a occidente. Pero la verdad es que lejos de tener una idea de paz, fue el ideólogo del furtivo bombardeo constante a Yemen y no sería desubicado pensar que también ideó el bombardeo a Siria, el cual fue orquestado por los Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña.

Recapitulemos un poco, durante el pasado mes de marzo, Salman estuvo de visita en Gran Bretaña donde tuvo una reunión con la reina y con la primera ministra Theresa May, si bien no trascendieron acuerdos comerciales, según la prensa internacional discutieron sobre los conflictos existentes, sobre todo en Siria, que está siendo prácticamente liberada de los grupos terroristas gracias a la acción tanto de las fuerzas sirias, Rusia, Irán y por los kurdos peshmerga. Lo cual demuestra que la estrategia del financiamiento de los “islamistas” no es suficiente, con lo cual había que pensar un nuevo plan para bombardearla ya que Siria cuenta con un gran valor geoestratégico. Esta visita se dio en medio de grandes protestas sociales que critican la violación de los derechos humanos por parte de Riad.

Además de su visita a Gran Bretaña, Salman también visitó Francia, donde firmó acuerdos comerciales armamentísticas por un valor de 1000 millones de euros. Cabe destacar que los acuerdos comerciales que llevaba Arabia Saudita con Francia se realizaban a través de una compañía que ejercía como intermediaria, de nombre ODAS, pero es a través de las negociaciones y la posterior rúbrica de contratos multimillonarios que dejará de ser la intermediaria pasando a manos del estado la comercialización de armas.

Francia es el tercer mayor exportador de armas del mundo y cuenta con Arabia Saudí como uno de sus mayores compradores, como pone de relieve el hecho de que las empresas de defensa, incluidas Dassault y Thales, tienen importantes contratos con Riad.

Pero, Francia y Gran Bretaña no son los únicos países que firmaron acuerdos de venta de armas con Arabia Saudita, sino que después de su estadía en Francia, justamente durante el bombardeo norteamericano a Siria, Bin Salman, pasó por España y firmó un contrato de 2000 millones de euros por la compra de dos corbetas a la empresa armamentística Navantia, además de rubricar una memorándum de entendimiento para crear una empresa conjunta con la misma firma y la empresa saudí Sami.

El futuro rey está empeñado en mantener la carrera armamentística para continuar bombardeando Yemen, que es un país sumamente importante al igual que Siria geopolíticamente ya que está ubicado en la puerta del Mar rojo y controla el ingreso de al menos el 30 por ciento del crudo que pasa por el golfo Mandeb que conecta el mar rojo con el océano índico, con lo cual es un terreno importante tanto para los Estados Unidos como para Arabia Saudita.

Por su parte, el resurgimiento de los bombardeos a Siria tienen cierta similitud al Yemen porque cuenta con un fuerte valor territorial ya que podría considerarse un estado tapón que permite el ingreso directo a Irán, que también cuenta con un estrecho de máxima importancia, el estrecho de Ormuz. El cual cuenta con una fuerte presencia militar y es por donde pasan unos tres cuartos del petróleo importado por Japón y un 50 por ciento del que compra China pasan por allí, además controlar Irán implica ingresar de lleno a Asia.

Arabia Saudita es uno de los actores más importantes dentro de los diferentes conflictos en medio oriente y hay que entender que actúa en conjunto con Estados Unidos, que cuenta con el poderío militar y es su fiel compañero Israel, que cuenta también con una alianza encubierta con Arabia Saudita contra la influencia de Irán en la región.

Leave a Response