Razones para entender la presencia de EE.UU. en Siria

Estados Unidos nunca recibió de buena manera los planes del Gobierno de Bashar Al Assad de transformar Siria en un centro de energía en Oriente Medio.

Entrado el nuevo milenio, el Gobierno sirio planeaba llevar adelante la construcción de dos plantas de procesamiento de gas en Palmira y Raqqa, proyectos que no fueron bien vistos por Estados Unidos (EE.UU.).

La primera de ellas tendría más de dos mil millones de metros cúbicos de gas purificado al año, mientras que la segunda una capacidad anual de más de mil millones de metros cúbicos y unas 40.000 toneladas de gas natural licuado, pero, como si fuese una casualidad, ambas ciudades permanecieron -hasta que Rusia y las milicias iraníes las liberaron- bajo el dominio del autodenominado Estado Islámico (Daesh, en árabe).

Luego en 2011, IrakIrán y Siria se plantean firmar un acuerdo que establecía la construcción de un gasoducto con capacidad de 110 millones de metros cúbicos de gas al día. Tal proyecto volvió a revolver el ánimo de EE.UU., que ya se había visto golpeado por el plan de construcción de las plantas de gas en Palmira y Raqqa.

Fuente: EFE

El proyecto de construcción del gasoducto -que convertiría a Siria en el único país de la región con acceso al Mediterráneo- estaba planteado para 2016 (tiempo después del inicio de la guerra) y solo participarían empresas rusas. No fueron convocadas compañías estadounidense ni europeas.

Además, en 2013 Siria y Rusia deciden desarrollar nuevos yacimientos petroleros, otra vez sin la participación de compañías estadounidenses ni europeas lo que hace que EE.UU. decida apoyar a los grupos rebeldes y alistarse para entrar sin autorización en el territorio sirio.

Para finales de 2017, más de mil soldados estadounidenses se encontraban en suelo sirio, según un informe presentado por el Centro para la Contabilidad de Personal, ente dependiente de la Oficina del Ministro de Defensa de EE.UU.

Sin embargo, es posible que EE.UU. tenga muchas más tropas en Siria de las que declara en público, pues por diferentes razones, algunas unidades quedan fueran del conteo oficial.

La guerra en Siria, propiciada por EE.UU. y sus aliados, ha dejado en cinco años más de 366.000 personas muertas (15 por ciento de la población), una esperanza de vida 55,7 años, 6,6 millones de desplazados internos y 4,8 millones de personas que han tenido que buscar refugio en otros países.

La nación árabe, líder de su región, en la actualidad se encuentra en ruinas y con 80 por ciento de la población sumida en la pobreza, producto de que las agresiones de EE.UU.  ante la posibilidad de que Siria se mostrara como un país independiente.

Leave a Response