¿Por qué EE.UU. busca quebrantar integración de América Latina?

El analista Ernesto Wong Maestre, asegura que, a lo largo de la historia, los Gobiernos de EE.UU. han tenido “valores criminalísticos” que buscan “aplastar al resto de la población”.

La idea de la política de intervención de Estados Unidos (EE.UU.) en América Latina data de, al menos, 194 años si se considera su inicio desde la Doctrina Monroe, citada en diciembre de 1823 por el presidente de esa nación, James Monroe.

Las venta de armas, instalaciones de sistemas de vigilancia, y espionaje, y la colocación de bases militares hacen de estas acciones una realidad innegable.

Casi dos siglos van a cumplir los diversos presidentes de EE.UU. llevando a cabo acciones para quebrantar la integración de América Latina, las que, en algunos casos, han dado resultado; pero en otros, el imperio se ha encontrado con países que no están dispuestos a doblegarse.

¿Qué busca EE.UU. en América Latina?

La mayoría de intervenciones de EE.UU. en la región, se deben a las pretensiones de los países latinos de independizarse, nacionalizar sus industrias y darle al pueblo el poder de sus riquezas naturales, señalan analistas sobre el tema.

Asimismo, indican que EE.UU. siempre ha buscado obtener los recursos naturales de los países de América Latina. Ejemplos de esto hay muchos, ya en la década de 1840, el imperio emprende una guerra contra México que le cuesta la pérdida de algunos de sus estados más grandes y ricos como California y Texas, y amenaza a los países sudamericanos con invadirlos si no le dan a su nación el 60 por ciento de todos sus recursos.

Los países de América Latina poseen gran diversidad de recursos naturales, minerales, económicos, de interés para EE.UU. | Foto Cepal.

 

El politólogo, profesor y analista internacional de nacionalidad venezolana, Ernesto Wong Maestre, señala que los Gobiernos de EE.UU. “solo buscan mantener su antigua hegemonía, pese a que esto se le ha hecho difícil por el ascenso de otras fuerzas que están marcando la pauta en la dirección de los asuntos internacionales como por ejemplo China, India y Rusia”.

Wong Maestre añade que “EE.UU. se ha valido de acciones agresivas para mantener su predominio aplicando sanciones unilaterales que lo han llevado a dejar de comprometerse con la mayoría de la comunidad internacional al salirse de los tratados multilaterales. También ha fomentado la violencia por medio de terrorismo, acciones de bandera falsa, entre otros”.

Acciones de EE.UU. para separar a países latinoamericanos

 

Desde hace muchos años, EE.UU. ha intervenido en las naciones latinoamericanas. Luego de quitarle sus territorios a México, la marina estadounidense invade Nicaragua en 1854, y para 1855 hace lo mismo en El Salvador y Honduras, lugares en donde restaura la esclavitud.

Para 1901, Cuba es obligada por EE.UU. a incorporar a su Constitución, la denominada “Enmienda Platt”, que señala que EE.UU. se reserva el derecho de intervenir en los asuntos cubanos. Con esta enmienda, el Gobierno estadounidense establece, desde entonces en la isla, su base naval en Guantánamo.

Ya en 1903, EE.UU. estimula a Panamá a separarse de Colombia, luego de la denominada “guerra de los mil días” y, como condescendencia, Panamá crea en su Constitución un apartado donde otorga a EE.UU. el derecho de intervenir en sus asuntos cuando lo considere necesario.

Según Wong Maestre, este tipo de acciones se hicieron cada vez más irascibles en los pueblos dominados, iniciando un recorrido rumbo su emancipación escogiendo a “gobernantes que defendieran su soberanía e independencia“.

En 1913, el entonces presidente de EE.UU., William Howard Taft expresó: “El hemisferio completo, de hecho, será nuestro en virtud de nuestra supremacía racial”, demostrando ampliamente desde ese entonces sus intenciones intervencionistas en esta región de continente americano.

En referencia a esta frase, Wong Maestre señala que “demuestra los valores criminalísticos de un EE.UU. que busca aplastar al resto de la población”.

 

Países no dispuestos a doblegarse

 

Durante el siglo XXI, EE.UU. ha continuado su intensión de abolir la integración latinoamericana, implementando sanciones unilaterales contra los países de la región para coartar sus voluntades, pero se ha encontrado con Gobiernos socialistas que se han mantenido firmes a los ideales de brindar ayuda y solidaridad al pueblo sin rendirse ante potencias extranjeras, señala el analista Ernesto Wong Maestre. 

Entre ellos, Bolivia (Evo Morales), Argentina (Néstor Kirchner Cristina Fernández de Kirchner), Brasil (Lula Dilma Rousseff), Ecuador (Rafael Correa), Cuba (Fidel CastroRaúl Castro Miguel Díaz-Canel), Nicaragua (Daniel Ortega) y Venezuela, (Hugo Chávez Nicolás Maduro).

Sin ir más lejos, en este último país, liderado actualmente por el presidente, Nicolás Maduro, enfrentó en 2014 y en 2017, un proceso desestabilizador financiado por EE.UU.que buscaba sacarlo del poder.

El pueblo venezolano, sin embargo, respondió contundentemente en contra de estas acciones dando nuevamente la confianza el pasado 20 de mayo de 2018 al mandatario, quien fue reelecto como presidente en los comicios presidenciales.

Los millones de muertos por EE.UU.

 

Especialistas señalan que existe la posibilidad de que al menos unas 20 ó 30 millones muertes en el mundo pudiesen haberse evitado si EE.UU. no hubiese usado su poder militar y económico.

Un estudio del medio Resumen Latinoamericano indica que las fuerzas militares deEE.UU. son “directamente responsables de unas 10 a 15 millones de muertes durante las guerras de Corea y Vietnam y las dos guerras de Irak. La Guerra de Corea también incluye muertes de China, mientras que la guerra de Vietnam también incluye muertes en Camboya y Laos. En las últimas guerras hubo entre nueve y 14 millones de muertes en Afganistán, Angola, República Democrática del Congo, Timor Oriental, Guatemala, Indonesia, Pakistán y Sudán”.

Estudios señalan que EE.UU. ha sido responsables de millones de víctimas de guerras en el mundo. | Foto Cheap Prices

 

La investigación destaca que “las víctimas no son solo de las grandes naciones o una parte del mundo. Las muertes restantes estaban en los países más pequeños, que constituyen más de la mitad del número total de las naciones. Prácticamente todas las partes del mundo han sido objeto de intervención de EE.UU.“.

El estudio concluye indicando que existe la posibilidad de que EE.UU. haya sido responsable, desde la Segunda Guerra Mundial, por la muerte de entre 20 y 30 millones de personas en guerras y conflictos esparcidos por el mundo.

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