La Defensa rusa denuncia el aumento de las actividades biológicas de EEUU

Estados Unidos aumenta el número de laboratorios biológicos en los territorios limítrofes con Rusia y China, declaró el jefe de las fuerzas de defensa radiológica, química y biológica de las Fuerzas Armadas rusas, Ígor Kirílov.

“Estados Unidos constantemente aumenta su potencial biológico y el control de las colecciones nacionales de microorganismos patógenos no solo en el espacio postsoviético, para la fecha operan y se modernizan constantemente más de 30 laboratorios, controlados por EEUU, con alta protección biológica, lo que comprueban los datos oficiales de la ONU”, dijo.

Un militar en un traje de riesgo biológico (imagen referencial)

Según el militar, “muchos de estos laboratorios están ubicados en los territorios fronterizos con Rusia y China siendo una fuente constante de amenazas biológicas para nuestros Estados”.Señaló que estos laboratorios pueden realizar una amplia gama de estudios con patógenos de enfermedades infecciosas especialmente peligrosas.

“El análisis de los materiales presentados por (el exministro georgiano de Seguridad, Ígor) Guiorgadze, preocupa al Ministerio de Defensa de Rusia y sugiere que es muy probable que Estados Unidos lleva a cabo sus actividades para eludir el cumplimiento de los acuerdos internacionales y continúa aumentando su potencial de guerra biológica bajo el pretexto de estudios defensivos u otros estudios pacíficos”, afirmó.

Kirílov subrayó que Moscú dispone de datos de que EEUU desarrolla recursos para el transporte y uso de armas biológicas, lo que es contrario a los acuerdos sobre la prohibición de este tipo de armamento.

En varias diapositivas, que el militar presentó a la prensa, se mostraron diferentes tipos de armas para el transporte de formulaciones químicas y biológicas.

“Se demostró (en la presentación) la posibilidad de equipar cápsulas con sustancias tóxicas, radioactivas, narcóticas, así como con vectores de enfermedades infecciosas, estas armas no son convencionales, ni figuran entre los medios de guerra permitidos, y la publicación de esta información contradice los acuerdos internacionales sobre la prohibición de las armas biológicas”, aseveró.

De acuerdo con el representante castrense, estos datos lo almacena el Centro Richard Lugar, situado a las afueras de la capital georgiana y que oficialmente se dedica a la sanidad pública.

Además, desde 2001 EEUU bloquea cualquier iniciativa internacional para verificar el cumplimiento de la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción y el Almacenamiento de Armas Bacteriológicas, “lo que excluye la posibilidad de verificar la actividad de los laboratorios estadounidenses”.

Aparentemente, pese a sus obligaciones internacionales Washington “ha preservado las normas de su legislación nacional que permiten realizar labor en el ámbito de las armas biológicas”.

En particular, Kirílov se refirió a una ley federal de EEUU que permite llevar a cabo estudios en el ámbito de la creación de armas biológicas con una autorización del Gobierno de EEUU.

Los involucrados en tales estudios, resaltó, no están sujetos a responsabilidad penal.

Monitoreo epidemiológico del Pentágono en Georgia

Además, Ígor Kirílov afirmó que da inquietud el hecho de que el monitoreo epidemiológico en África, América Latina y Asia está bajo el control del Ministerio de Salud de EEUU, mientras que en Georgia, del Pentágono.

“Causa inquietud el hecho de que en los países de África, América Latina y Asia el monitoreo epidemiológico se realiza por el Ministerio de Salud de EEUU, y en Georgia por el Pentágono”, dijo.

Kirílov denunció también que los biólogos militares de EEUU en Georgia tienen inmunidad diplomática, que les permite realizar las tareas de su Gobierno obviando la legislación georgiana.

Probetas (imagen referencial)

Asimismo, informó que las as pruebas en los ciudadanos de Georgia de una sustancia producida por la empresa del antiguo secretario de Defensa de EEUU Donald Rumsfeld provocaron la muerte 24 personas en 2015, y posteriormente de otras 49 personas.”Vamos a examinar un problema agudo más, planteado por [el ministro de Seguridad del Estado de Georgia] Ígor Giorgadze; él presentó informes sobre resultados de las pruebas realizadas en ciudadanos georgianos de una sustancia, descrita en documentos como Sovaldi, de la empresa estadounidense Gilead Sciences”, sostuvo.

Kirílov destacó que uno de los accionistas principales de esta compañía es el antiguo secretario de Defensa de EEUU, Donald Rumsfeld.

“Con base en los documentos mostrados se ve que las pruebas provocaron numerosas muertes de pacientes; y pese a la muerte de 24 personas solo en diciembre de 2015, las pruebas clínicas continuaron en violación de los estándares internacionales y contra la voluntad de los pacientes, lo que causó la muerte de otras 49 personas”, agregó.

Kirílov destacó que la sustancia mencionada fue registrada en Rusia en la lista de medicamentos, y que no se produjo ningún caso letal durante sus pruebas en territorio ruso.

“El hecho de que un importante grupo de voluntarios falleció [en Georgia]  prácticamente en el mismo momento hace suponer que en el centro estadounidense (Richard) Lugar (en Georgia), bajo pretexto de tratamiento, se ensayó una sustancia altamente tóxica, o un agente biológico altamente letal”, dijo.

Laboratorios en países vecinos de Rusia

La financiación de los laboratorios del Pentágono en los países vecinos de Rusia entre 2017 y 2019 se elevará a 1.000 millones de dólares, comunicó Kirílov.

​”El financiamiento de esta actividad en el período entre 2017 y 2019 será de alrededor de 1.000 millones de dólares, y solo en 2019, de acuerdo con la solicitud presupuestaria de la Administración de EEUU, se asignarán más de 197 millones para la implementación de proyectos técnico-militares y de investigación”, dijo.

Un laboratorio

Agregó que la reconstrucción de los laboratorios controlados por el Pentágono continúa en Ucrania, Azerbaiyán y Uzbekistán.Según Kirílov, la prioridad de estos laboratorios consiste en recopilar información sobre la incidencia de enfermedades infecciosas y extraer colecciones nacionales de cepas de microorganismos patógenos, incluyendo los resistentes a las vacunas y/o los antibióticos.

Además, el militar ruso subrayó que otra amenaza a la seguridad de la Federación Rusa “la representan la recolección y la retirada al exterior de materiales biológicos de ciudadanos rusos con objetivos no declarados”.

“De acuerdo con los datos del sistema de contratos federal de EEUU, en el año 2016 por encargo de la Fuerza Aérea se intentó recolectar tejidos sinoviales de los rusos”, explicó al denunciar el interés especial de los militares estadounidenses por el material biológico de los habitantes del Cáucaso ruso.

A mediados de septiembre, el exministro de Seguridad de Georgia Igor Guiorgadze dijo que había pedido al presidente de EEUU, Donald Trump, investigar la labor de un laboratorio instalado en las afueras de la capital georgiana Tiflis y conocido como el Centro de Investigación de Salud Pública Richard Lugar.

Guiorgadze afirmó que ese laboratorio podría estar realizando experimentos con seres humanos, incluyendo unas pruebas que posiblemente resultaron letales.

La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, declaró con anterioridad que Moscú pediría a Estados Unidos explicaciones oficiales sobre la labor de ese centro médico.

Pentágono, el Departamento de Defensa de EEUU

Rusia ya había expresado su preocupación por las intenciones del Departamento de Defensa estadounidense de instalar sus laboratorios médico-biológicos cerca de las fronteras rusas.Moscú considera que EEUU y Georgia intentan ocultar el carácter real de la labor del centro de investigaciones Richard Lugar, donde opera una unidad del Ejército estadounidense encargada de investigar infecciones altamente peligrosas.

Por su parte, Georgia asegura que los temores son infundados y que el laboratorio se dedica exclusivamente a las investigaciones científicas.

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