Después de dos semanas de negación, Arabia Saudita reconoce la muerte de Jamal Khashoggi

Jamal Khashoggi, el periodista opositor saudí desaparecido el pasado 2 de octubre tras entrar al consulado de su país en Estambul, ha muerto como resultado de una “pelea” desatada con otra gente dentro del edifico, afirmó este viernes el fiscal general de Arabia Saudita, según Reuters.

Asimismo, el fiscal informó que a partir de la investigación preliminar del caso han sido detenidas 18 personas de nacionalidad saudí, y que las pesquisas continúan.

También trascendió este viernes que el rey saudí Salman bin Abdulaziz despidió al jefe adjunto de inteligencia Ahmed Assiri y al asesor de la corte real, Saud al Qahtani. Este último estaba a cargo de la propaganda saudí en el extranjero.

Se trata de la primera vez que Riad admite que Khashoggi, desde cuya desaparición ya han transcurrido más de dos semanas, está muerto. Anteriormente, negó en repetidas ocasiones que haya sido asesinado dentro de la misión y afirmó que la había abandonado al poco tiempo de ingresar.

Khashoggi, crítico de la monarquía saudí, se desempeñaba como columnista del periódico estadounidense The Washington Post y residía en los Estados Unidos (EE.UU) desde el año pasado cuando partió al exilio por temor a represalias. Fue visto con vida por última vez al ingresar al consulado para recoger documentación que le permitiría contraer matrimonio con su pareja turca.

El escándalo Khashoggi ha lanzado por los aires la imagen de reformista cultivada por Mohamed bin Salman, que tantos elogios le ha valido desde los gobiernos occidentales.

Hace tiempo que los activistas advertían de la cara oscura del príncipe, que decía que detenía a imanes radicales pero aprovechaba para apartar a reformistas religiosos, que pide la pena de muerte para un economista crítico con sus reformas, que tiene detenidas en aislamiento a feministas mientras presume de defender los derechos de la mujer.

Para Adam Coogle, investigador de Human Rights Watch, Bin Salmanes un monstruo fabricado por EE.UU. “El factor decisivo en su ascenso fue el apoyo de la Administración Trump, particularmente su romance con el yerno del presidente, Jared Kushner”, dice Coogle.

Desde el gobierno de EE.UU, aliado estratégico de la monarquía saudí, se señaló la posibilidad de implementar sanciones contra el país árabe.

Trump ha destacado que Riad ha dado “un buen primer paso” al confirmar el asesinato del prominente periodista Jashoggi en su consulado en la ciudad turca de Estambul.

El magnate republicano también ha reiterado que, en caso de imponer sanciones a Riad, tras confirmarse su implicación en la muerte del periodista, prefiere no cancelar los millonarios contratos de venta de armas al reino árabe.

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